sábado, 18 de noviembre de 2017

La pintura de Evaristo Palacios inunda la sede de Correos

Dentro del programa «Correos con el arte», la exposición de pintura «Signa temporis» se podrá visitar hasta el próximo 30 de junio de 2017.

Hasta el próximo 30 de junio, la pintura de Evaristo Palacios (Torrecillas de la Tiesa, Cáceres, 1956) se podrá contemplar en las oficinas de Correos. Dentro del programa «Correos con el arte», que tiene como objetivo acercar el arte a los ciudadanos y apoyar a los artistas, la exposición de pintura «Signa temporis» recoge la luz y el color del entorno con gran delicadeza, descubriendo en los más variados rincones la belleza de lo cotidiano.
Sede principal de Correos Paseo del Prado, 1 (Madrid)


Evaristo Palacios, dirige la Academia de Pintura Punto de Fuga, en Fuenlabrada, donde se imparten clases de dibujo, pintura, cómic, manga, ilustración, etc.



Publicar un comentario

Evaristo Palacios, Pintor

“La pintura de Evaristo Palacios (Torrecillas de la Tiesa, Cáceres, 1956) recoge la luz de y el color del entorno con gran delicadeza, descubriendo en los más variados rincones la belleza de lo cotidiano. De esta manera, canales, aguas recogidas, tejados, viejas callejuelas y herrumbrosas casas, se convierten en el punto de arranque de una reflexión plástica que no se fija en el dato visible para copiarlo, sino para reinterpretarlo según una personal escala de valores tonales.
Sus paisajes no recogen el perfil duro de las formas ni la uniformidad de sus colores. Al contrario, intentan reflejar la sutil neblina que las envuelve en el complejo momento del cambio, donde la luz vira hacia otros modos y los colores se desintegran en un complejo abanico de tonalidades. Y todo ello lo consigue el artista cacereño con una ejemplar utilización de ocres, azules y blancos, sabiamente elaborados y dispuestos sobre el lienzo.
Este modo que venimos describiendo otorga a la pintura una poderosa sugerencia o capacidad evocadora, cargada de silencios nunca rotos por la presencia humana. Podría decirse que el autor limpia la mirada de todo elemento anecdótico y se centra en la esencia del paisaje que, como tamizado por la experiencia fugaz del recuerdo, se revela con la presencia de lo verídico. Pues si bien la pincelada descompone en ocasiones determinados aspectos
de la composición, siempre permanece inmutable la estructura sintética de lo observado.”

Carlos Delgado - El Punto de Las Artes - Nº 797 septiembre, 2005